Ha sido una experiencia nueva, con muchos matices lo que extraigo claramente es que las valoraciones precipitadas pueden concluir en errores, mi percepción sobre la pérdida de tiempo encerrada en aquel espacio junto con la memoria, me sirvió de mucho; dado que mi inquietud de ver intervenciones en plena acción, pudo concretarse a través de un acercamiento a otros profesionales comprendiendo el funcionamiento del centro y de esta forma ocupar el mayor tiempo posible de forma cualitativa. Dado que cada profesional me dio su visión del centro y su función en el mismo. Ayudándome a comprender la tarea que llevaban a cabo, cómo y por qué y hasta en algunos casos como se sentían.
Aunque el proyecto educativo nunca lo encontraron, los profesionales sí que hicieron todo lo que estaba en su alcance para explicarme y mostrar toda la parte de documentación que tan reiteradamente pedía.
Que tienen un potencial oculto que con las actividades precisas pueden explotar y aflorar unas habilidades, encubiertas y latentes de las que es necesario seguir indagando y crear nuevas propuestas, es necesario no perder de vista la persona individual y dedicar toda nuestra atención de una manera curiosa, respetuosa considerándola única y especial utilizar nuestro vinculo como motivación a una mayor participación e implicación en su estancia.
Desde un comienzo opinaba que no tenía un esquema o idea de lo que encontraría en las prácticas, pero con el transcurso de las prácticas me di cuenta que si que poseía una idea o ideal de profesional educador, una idea personal de una persona transgresora, dinámica, innovadora, con un compromiso personal hacia una formación continua.
He observado la complejidad de la tarea como educador en ocasiones se ve limitada por la gestión de la entidad o por una organización interna, a la cual es necesario amoldarse si uno quiere tener un trabajo, poco remunerado y con un reconocimiento precario por parte del resto de profesionales, en donde la competitividad o que sus funciones se solapan. Que la actividad es una demostración mínima de todo el trabajo organizativo y planificado que se realiza. Y algo sumamente importante para llevar a cabo las actividades seria la re- lectura de los objetivos de esa actividad para realmente ceñirse y dirigir al cumplimiento de los mismos.
Sobre el PIAI Plan individual de atención interdisciplinar, en ocasiones en las reuniones de equipo se sentían como una realización engorrosa y pesada dado que en varios casos los objetivos seguían en proceso, no se cumplían, o solo se reducían a mantener el deterioramiento, que la situación no empeorara; dado el colectivo se debería de trabajar la realidad profesional que las personas ingresadas se encuentran en una etapa de la vida la cual es necesario trabajar las pérdidas de facultades cognitivas, físicas, sociales, etc, y que como equipo deben enfrentar diariamente, podrían hablar como profesionales como se sienten y trabajar en base a ello, dado que sufren un desgaste por las realidades con las que se encuentran.
Con otros registros los profesionales no comparten la utilidad y los cumplimentan por que la Generalitat los exige o por que la mutua se los exige. Existen algunos documentos realizados por los mismos profesionales que detectan unas necesidades concretas y estas no tienen cabida en los registros obligatorios, pero la parte de registros siempre la viven como una parte burocrática y engorrosa, excepto por las enfermeras dado los datos vitales que contienen.